miércoles, 17 de octubre de 2012

DESDE MI VENTANA OPTICA :: PROCURADOR, JUEGUE SU ROL

Hay que superar la condición de malvado, para atribuirle esas pretensiones al funcionario judicial, contra el presidente y líder de su partido. Tratar de desarmarlo con mezquindad política, es la mayor contribución al deshonor nacional, y alimentar las acciones dolosas, de los grupos que llegan al poder a robarse el dinero del Estado" plantea Almánzar.
 
 
 POR ALEJANDRO ALMANZAR
NUEVA YORK.-  La historia de los pueblos la escriben los hombres con sus actos públicos y privados, y el sitial a ocupar, se lo gana cada quien con su proceder. Los mendigos de espíritu viven a merced del “destino”, que como marionetas, van a donde los lleve el viento.
Aunque para algunos, la corrupción en el dominicano es como la clorofila a las plantas, no es menos cierto, que a una inmensa mayoría, le apesta el uso abusivo de los recursos del Estado, y Domínguez Brito, está entre estos últimos.
 
Durante la campaña política pasada, el tema de corrupción se centró en el dirigente peledeísta, Félix Bautista, y es misión de las autoridades, indagar sobre el particular, pues en nuestro argot popular se dice, “cuando el río suena, agua o piedra trae”.
 
Dicen que hizo fortunas, sobrevaluando obras, cuando dirigía la Oficina Supervisora del Obras del Estado. Para su fortuna, no es el único vapuleado moralmente por el rumor público, a Hatuey Decamps, le tocó, durante el gobierno de Salvador.
 
Un político joven, fogoso, con un envidiable don de convocatoria, pero cuántas empresas de transportes terrestre, aéreo, famosos hoteles, financieras y bancos aparecieron en la época, según sus detractores, eran “propiedad” del Cacique.
Poco faltó dijeran, que había comprado el Parque Independencia, no fue enjuiciado judicialmente, pero sus enemigos lograron el objetivo principal, matarlo moralmente, y sacarlo del ruedo político, son dos casos diferentes, pues Bautista, a parte de una capacidad organizativa que se le atribuye en el PLD, no tiene gran liderazgo.
El procurador general de la Republica, reabriendo el expediente que el Ministerio Público dio por cerrado en su provecho, hace un valioso servicio a la sociedad que demanda castigo a los corruptos de todos los bandos.
No pretendemos dejar caer el Mazo sobre la mesa, decretando su condena, la Constitución garantiza la inocencia hasta tanto un juez dicte lo contrario. Pero la corrupción, crimen organizado y narcotráfico, son los primeros males a enfrentar con seriedad, si es que aspiramos a vivir en paz.
No se explica la postura asumida por allegados al ex presidente, quienes intentan descalificar al jefe del Ministerio Público, alegando que su objetivo es incriminar al ex jefe de Estado. A mi juicio, son ellos y no Domínguez Brito quienes lo incriminan.
Hay que superar la condición de malvado, para atribuirle esas pretensiones al funcionario judicial, contra el presidente y líder de su partido. Tratar de desarmarlo con mezquindad política, es la mayor contribución al deshonor nacional, y alimentar las acciones dolosas, de los grupos que llegan al poder a robarse el dinero del Estado.
Magistrado, cumplas con su deber, y a los de doble moral, que hagan su parte. La unificación del Ministerio Público, jamás puede ser Patente de Corso, para que funcionarios salgan embarrados de sus cargos, sin rendir cuentas, el bien se impondrá al mal, Juan Bosch y Miguel Coco, se lo recompensarán.
 
El autor es periodista.
Reside en Nueva York.

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