martes, 6 de noviembre de 2012

DESDE MI VENTANA OPTICA :: UNA REFORMA MORAL


Es propicio demandar, una Reforma Moral, que dignifique la labor de educadores, médicos, bomberos, policías y guardias. Que erradique el macuteo, tráfico de influencia, al enllavismo corruptor, y obligue a los críticos de la corrupción, atacarla en toda su manifestación y no de forma selectiva"  plantea el autor.
POR ALEJANDRO ALMANZAR
NUEVA YORK.- Más que Reforma Fiscal, lo que se impone es una reforma moral entre sus actores, donde los ciudadanos velen y defiendan los recursos del Estado, para que los impuestos lleguen a sus destinos, y sean bien administrados.
Con la cual, pongamos fin al “Mójame la Mano” al Dame lo Mío, al Me la Busco, en fin, reformar la conducta de aquellos y aquellas que han tomado el Estado como fuente de enriquecimiento, mediante la corrupción.
Reforma Moral, que garantice mayor inversión en el sector salud, educación, obras públicas y programas sociales. Que impida a empresarios e industriales, valerse de su poder económico para comprar la miseria humana de funcionarios públicos.
Con la que desaparezca, el festival de altísimas pensiones a “honorables” ciudadanos y ciudadanas en el Banco Central, JCE, Súper Intendencia de Bancos y otras, cuando sus estadías en dichas instituciones hayan sido efímeras.
Es propicio demandar, una Reforma Moral, que dignifique la labor de educadores, médicos, bomberos, policías y guardias. Que erradique el macuteo, tráfico de influencia, al enllavismo corruptor, y obligue a los críticos de la corrupción, atacarla en toda su manifestación y no de forma selectiva.
La Reforma Fiscal planteada, sólo busca encubrir la corrupción de administraciones pasadas, y hacer más ricos a los que han vivido de la extorción y el soborno, evadiendo impuestos, corrompiendo a mendigos de espíritu del Estado.
El presente gobierno luce decidido a enfrentar esas indelicadezas, pero lo que no sabemos es, hasta dónde vaya el presidente Danilo Medina a poder controlar la falta de escrúpulo de esos grupos y sus socios en la política.
Ejecutando una Reforma Moral, se puede eficientizar la recaudación, sin tener que sacrificar más al pueblo, grabándole la canasta familiar. Hay que reformar moralmente el  famoso Déficit Eléctrico, un vicio del que Carteles Eléctricos se benefician, condenando a la ciudadanía a  pagar apagones.
Una Reforma Moral, que obligue a las empresas eléctricas a controlar su facturación a ricos y pobres. No es posible enviarle una factura de veinte mil pesos a un obrero que gana cinco mil pesos mensual, o de un millón, a personas de clase media.
Del mismo modo que el ciudadano paga servicios de Cable y comunicación carísimos, igual pagaría su factura de luz, siempre que se les cobre lo justo. Como vemos, los hijos de Duarte demandan de un saneo moral en la sociedad, que evite tanto dispendio y robo del dinero de los contribuyentes.
Urge de una Reforma Moral, en esos hogares donde se están formando asesinos desalmados, que a nombre de una supuesta falta de oportunidad, les arrancaron la vida a doña Ana Diloné y a nuestro Cutá Pérez, para robarles.
Finalmente, exijamos una Reforma Moral, para que los congresistas, síndicos y regidores, no sigan haciendo fiesta sin escrúpulo con el dinero del pueblo, y que explique, en qué benefician los diputados del exterior al país.
EL AUTOR ES PERIODISTA
RESIDE EN NUEVA YORK.

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